Preguntas Frecuentes Odontología

Preguntas Frecuentes Odontología

P.

¿Cuántas veces debo cepillarme los dientes?

R.

Para mantener una correcta higiene y ahorrarte muchos problemas, debes cepillar los dientes y las encías como mínimo 2 veces al día, con una técnica y una duración adecuadas. El cepillo tiene que estar en buenas condiciones para garantizar una buena función.

Cuando se usa correctamente, el cepillo conviene cambiarlo cada 2 o 3 meses.

P.

¿Tengo que usar hilo dental siempre?

R.

Para completar tu higiene diaria, es muy importante utilizar seda interdental puesto que es imposible llegar correctamente con el cepillo, que sólo podrá acceder a las caras libres.

Piensa que muchas veces, a nivel interdental es dónde encontramos caries más desarrolladas y que han pasado perfectamente desapercibidas puesto que no han hecho daño y no han roto el esmalte porque han empezado a hacerse por dentro desde un punto que no es visible.

P.

¿Cómo debo cepillar mis dientes?

R.

Se debe utilizar un cepillo de filamentos de dureza media y puntas redondeadas que no esté desgastado. Un cepillo en mal estado, además de no limpiar adecuadamente, puede lesionar tu boca. No es necesario usar una gran cantidad de pasta dentífrica. Haz movimientos verticales, cortos y suaves pero insistentes, en especial en piezas posteriores de difícil acceso. Limpia las superficies externas de los dientes superiores y después las de los inferiores; posteriormente, repite el proceso con las superficies internas. Por último, limpia las zonas de masticación. Es también conveniente cepillar la lengua para tener un aliento más fresco. Si tienes dudas, consulta a tu dentista.

P.

¿Cómo debo cuidar mi salud dental durante el embarazo?

R.

Durante el embarazo es aconsejable no realizar ningún tratamiento (a excepción de las limpiezas) para evitar posibles problemas en el feto. Es recomendable realizar una visita previa al dentista antes del embarazo, para afrontarlo con la boca sana, y mantener una adecuada higiene dental. La prevención es fundamental en el embarazo. La cariesy la gingivitis son los problemas más comunes que se pueden manifiestar durante la gestación. Hay que tener en cuenta que si siempre se ha tenido la boca en perfecto estado es mucho menos probable que estas enfermedades se desarrollen durante el estado de gestación. Si crees que estás embarazada, comunícaselo a tu dentista.

P.

¿Cada cuánto me tengo que hacer una limpieza de boca?

R.

En general, la mayoría de nuestros pacientes acuden dos veces al año a sus visitas de mantenimiento. En estas visitas se realiza una profilaxis completa y además se actualiza la historia clínica del paciente en busca de posibles recidivas o caries.

Sin embargo, en función de las características propias de cada paciente como serían el padecer algún tipo de enfermedad de carácter general, ser fumador o presentar una alta susceptibilidad genética, este lapso de tiempo podría reducirse hasta un máximo de 4 visitas al año, es decir cada 3 meses.

P.

¿Qué ocurre si no curamos una caries?

R.

La caries es una enfermedad que no remite por sí misma, con lo cual seguirá destruyendo tejido dentario hasta alcanzar el nervio dental. La consecuencia final es la pérdida de la corona. En este momento se valorará si es posible restaurar la corona y si no es posible entonces se procederá a la extracción del diente o de su raíz.

P.

¿Los dientes de leche pueden sufrir caries?

R.

Por supuesto que si. Los niños tienen una gran susceptibilidad a padecer caries debido a su alimentación alta en azucares o a alguna medicación del tipo aerosol. Es imprescindible curar la caries de los dientes de leche ya que éstos mantienen el sitio en el que erupcionarán los dientes de adulto.

P.

¿ Cómo sabemos si necesitamos una endodoncia?

R.

En el proceso de avance de la caries, cuando ésta se acerca o alcanza el nervio se produce una inflamación del mismo. El dolor se irradia hacia cualquier zona de la boca, dura varios minutos y necesitamos tomar un analgésico para aliviar el dolor. Pero sin duda la mejor conducta es acudir al dentista para hacer la endodoncia en la cual se extirpa el nervio remitiendo todo el proceso.

P.

La encía me está bajando y cada vez se me ven los dientes más largos. ¿Significa eso que voy a acabar perdiendo el diente? ¿Se puede tratar?

R.

La retracción gingival tiene varias causas. Muchas veces es consecuencia de un cepillado agresivo y bastará mejorar la técnica para prevenir que la encía siga retrayéndose. Otras veces, encontramos este tipo de problemas en pacientes que llevan o han llevado ortodoncia.

Sin embargo, la causa más común de retracción gingival es la enfermedad periodontal que provoca una destrucción del hueso que a su vez conlleva el movimiento de la encía. En este caso, la ausencia de tratamiento conllevará la pérdida del diente.

Con respecto al tratamiento, como suele suceder, éste es dependiente de la causa. Así, si el diente se encuentra bien posicionado dentro de la boca y no se ha producido pérdida de hueso es muy posible que se consiga recuperar toda esa encía perdida. Sin embargo, cuando ya ha habido pérdida de hueso, entonces será muy difícil o imposible recuperar la situación original por lo que recomendamos su extracción y sustitución por un implante.

P.

¿Qué diferencia hay entre un puente fijo y un implante?

R.

El puente fijo es una solución protésica que se utiliza para sustituir una pieza ausente y consiste en tallar las piezas adyacentes a la ausencia para conseguir el espacio suficiente y colocar sobre estos muñones una estructura de metal porcelana cementada.

El implante es un tornillo de titanio que insertado en el hueso de la pieza ausente y tras conectarle un pilar y una corona nos evita tener que tallar las piezas adyacentes.

P.

¿Qué es un implante dental?

R.

Un implante dental es una estructura de titanio, similar a un tornillo, cuya finalidad es sustituir una pieza dental ausente y servir como soporte de una prótesis. Tiene un alto porcentaje de éxito a largo plazo y constituye una muy buena alternativa a otros tratamientos destinados a la rehabilitación dental.

P.

¿Duele colocar un implante?

R.

Hoy en día los anestésicos son increíblemente efectivos. Al contrario de lo que piensan los pacientes que nunca se han colocado un implante, es una intervención menos violenta que una simple extracción de una pieza dentaria. Simplemente, anestesiamos y realizamos una incisión en la encía, y tras seguir una secuencia de fresado se inserta el implante en unos minutos y se dan unos puntos de sutura.

P.

¿Existe el rechazo a los implantes? ¿Puedo rechazar un implante?

R.

Los implantes dentales están fabricados con titanio de uso médico bajo una rigurosa normativa. El titanio es un metal biocompatible, es decir, se trata de un material inerte que el organismo acepta sin producir alteraciones en el mismo. De hecho, el titanio es un oligoelemento presente en nuestro cuerpo debido a la ingesta de alimentos que lo contienen. Según varios estudios, el porcentaje de personas que pueden desarrollar alergia al titanio de los implantes dentales ronda el 0,5 %. Si el paciente es propenso a tener alergia a los metales, se realiza una prueba específica, llamada MELISA, que puede sacarle de dudas.

P.

¿Existe alguna diferencia entre los brackets metálicos y los blancos?

R.

En términos de efectividad de tratamiento no existe ninguna diferencia entre ambos brackets, simplemente la diferencia se halla en el material con el que se han fabricado. Los brackets cerámicos o estéticos confieren una mayor estética para el paciente durante el tratamiento de ortodoncia, pero no mejoran los resultados de los brackets metálicos o convencionales.

P.

¿Existe alguna edad límite para realizar la ortodoncia?

R.

No existe ningún tipo de límite de edad, siempre y cuando el estado de salud dental y gingival nos permita realizar el tratamiento. Para realizar el tratamiento de ortodoncia, el estado de salud periodontal debe de ser excelente, por tanto, muchas veces antes de iniciar el tratamiento de ortodoncia es necesario realizar un tratamiento periodontal previo. Por otra parte, el paciente tampoco puede presentar ninguna lesión de caries, por tanto, éstas también deberán ser tratadas previamente.

P.

¿Qué es el bruxismo?

R.

Es el hábito de apretar y/o rechinar los dientes con fuerza sin ser conscientes de ello, tanto por el día como por la noche, y puede agravarse por situaciones de estrés o nerviosismo. El bruxismo provoca dolores de cabeza, oídos y mandíbula y un gran desgaste de las piezas dentales. Es posible aliviar los efectos del bruxismo mediante la colocación de una férula de descarga, que debe estar perfectamente adaptada y revisada.

P.

¿De qué depende el color de nuestros dientes?

R.

El color de un diente depende de múltiples factores, aunque es la dentina lo que lo define más concretamente. El paso del tiempo y el uso producen un desgaste del esmalte, que hace más visible la dentina. Con el tiempo, la dentina también se oscurece debido al envejecimiento del propio tejido. Además, los cambios de color pueden ser producidos por: trastornos metabólicos; la administración de medicamentos durante el embarazo o al recién nacido; el consumo de tabaco, café o té; una defectuosa higiene dental…

P.

¿Afecta el tabaco a la salud dental?

R.

Los dientes de los fumadores se tiñen debido a la acción del tabaco, ya que el alquitrán y la nicotina se disuelven en la saliva y se fijan en la superficie del diente. El tabaco reduce la vascularización de las encías provocando una pérdida de encía y hueso, lo que hace al fumador más propenso a la aparición de sarro y gingivitis, ya que también altera y actúa sobre la flora microbiana de la boca. Además, el humo lesiona la mucosa bucal, pudiendo degenerar en carcinomas. Su consumo está relacionado con la aparición de la halitosis (mal aliento).

P.

¿Qué es la Ortodoncia?

R.

La ortodoncia es la especialidad de la odontología que tiene el objetivo de alinear los dientes y obtener una relación intermaxilar adecuada, de manera que los dientes superiores cierren adecuadamente con los inferiores. Todo ello se traduce en una mejoría estética y funcional, permitiendo una correcta función masticatoria que evite la aparición de futuros problemas. Tales como la caries, problemas periodontales, pérdida de piezas dentales, etc.